¿Qué es la placenta?

La placenta es un órgano que se desarrolla durante el embarazo en muchos animales, incluidos los humanos. Por lo general, nace después de la descendencia, y por lo tanto, a veces se llama un parto. La función del órgano es conectar el cuerpo de la madre al feto, permitiendo una interfaz relativamente segura entre los dos cuerpos. En los seres humanos, suele ser en forma de disco, alcanzando alrededor de 9 pulgadas (22 centímetros) de longitud y un poco menos de una pulgada de grosor, y un peso de aproximadamente 1 libra (453 gramos). En otros animales, el tamaño y la forma exacta del órgano pueden variar, pero la función es casi la misma.

Una de las funciones más importantes de este órgano temporal es el paso de nutrientes y oxígeno al feto. También es responsable de deshacerse de los desechos producidos por el feto. Se conecta al feto a través del cordón umbilical, ya la madre a través de la pared uterina, donde está firmemente anclado. Los nutrientes, los desechos y los gases se intercambian a través del órgano, pero la sangre nunca se transfiere a través de él.

Este órgano es particularmente importante en algunos casos porque evita que los trastornos que afectan a la madre afecten al feto. La sangre nunca se intercambia, por lo que el feto ha añadido protección a algunos problemas que son transferidos por intercambio de fluidos. Algunos virus, así como toxinas de fumar o alcohol, pueden cruzar la barrera, por lo que es importante que las madres se abstengan de actividades peligrosas y busquen ayuda cuando están enfermas.

Además de conectar a la madre y al feto, una placenta humana cumple varias otras funciones. Produce hormonas, incluyendo estrógeno, progesterona y beta gonadotropina coriónica humana. Los productos químicos secretados por el órgano también pueden ayudar a evitar que el cuerpo de la madre ataque al feto y la placenta como si fuera un invasor.

Desafortunadamente, este órgano importante es también una fuente de varios problemas en el embarazo. Algunos trastornos son causados ​​por la colocación de la placenta, y puede dar lugar a sangrado. Otros son el resultado del desprendimiento prematuro del órgano, que también puede causar sangrado. Los problemas también pueden ser causados ​​por una infección del parto. Estos problemas son muy graves, y cualquier dolor, sangrado u otros síntomas inusuales deben ser investigados con prontitud para prevenir daños al feto oa la madre.

La placenta es fuente de muchos rituales y tradiciones en las culturas humanas. Algunas sociedades entierran la placenta, y otras la comen, pero hay muchas otras maneras de deshacerse ritualmente del órgano. Se sabe que muchos animales comen el parto, que se cree que contiene nutrientes valiosos para la madre. La medicina occidental ha recomendado tradicionalmente la incineración de la placenta después del nacimiento, pero algunas personas optan por interactuar con la placenta en lugar de eliminarla, eligiendo a menudo comer o donarla para la investigación científica.