Cual es el id

El id es un término desarrollado por Sigmund Freud para describir una parte del cerebro. También usó los términos ego y superego para describir las otras dos partes del cerebro, que junto con el id, impulsan la personalidad. Es específicamente todas nuestras necesidades sin complicaciones para el placer, la comida y la supervivencia. Para Freud, representaba el comportamiento instintivo de cada persona.

Según Freud, el ID no se preocupa si sus necesidades son racionales o perjudiciales. Es una corriente común que a veces nos lleva a comportarnos de manera egoísta o destructiva cuando no estamos usando nuestros egos y superyógos para controlarlo. No siempre es que el id es malo o bueno, o tiene cualquier tipo de valor moral. Es amoral, más que inmoral, ya que no contiene los controles morales. En cambio, el superyó tiene este trabajo y gradualmente afirma la moralidad sobre el id para hacer que el ego se comporte.

Los niños pequeños, especialmente los bebés, son id-driven. Teniendo muy poco concepto moral, y el concepto minúsculo de las reglas de la sociedad o las necesidades de los demás, van a pedir lo que quieren casi todo el tiempo. Esto se puede ver en su necesidad de ser alimentado, sostenido, dormir adecuadamente y tener pañales limpios.

A medida que el bebé comienza a crecer, él o ella gana un sentido de sí mismo, el ego, y un sentido de las reglas impuestas por la sociedad de su hogar y más tarde la sociedad de su mundo, llamado el superego. Pero se tarda mucho tiempo para que los niños se muevan de ese lugar de ser conducido por el id a ser capaz de controlarlo, y algunos no aprenden. Esto se puede ver en un niño que afirma que todo en la casa es “mío”, o en los berrinches repentinos cuando sus deseos son frustrados.

Incluso las personas bien ajustadas tienen sus momentos id-impulsados. Un ejemplo de esto es comer alimentos de comodidad. Una explosión repentina de ira es otro tipo de respuesta de la identificación. No es racional y normalmente no es útil, pero es común.

Freud miraría el comportamiento adictivo, especialmente donde no hay adicción física externa, como el juego compulsivo, ir de compras, o la adicción al sexo como comportamiento impulsado mucho por el id. En estos casos, el tratamiento significaría aprender a controlar o al menos ignorarlo.